El mahaigaineko es un baile tradicional de Vizcaya que destaca por una característica muy especial: se baila encima de una mesa. Esta singularidad lo convierte en una de las expresiones más llamativas del folclore de la zona de Lea-Artibai, especialmente en pueblos como Markina-Xemein y Mendexa, donde forma parte de las celebraciones de San Miguel y San Pedro. Aunque hoy lo vemos como un espectáculo festivo, su origen está profundamente ligado a la vida comunitaria del pueblo. Antiguamente, el mahaigaineko se realizaba después de la cena vecinal, una comida importante presidida por el alcalde, en la que los vecinos se reunían para celebrar sus fiestas patronales. La mesa donde se comía era también el escenario del baile, y no era una mesa cualquiera: según cuentan las fuentes antiguas, estaba labrada en un único tronco de árbol, con sus bancos también tallados, lo que la convertía en un objeto muy apreciado y simbólico. Durante la Guerra Civil, muchas de estas mesas desaparecieron, y con ellas también se perdió la tradición del baile, que dejó de practicarse durante años.
El ritual del mahaigaineko es sencillo pero muy significativo. En la actualidad, ya no se baila en la mesa de la antigua cena ni presidido por el alcalde real, pero los jóvenes de Mendexa y Xemein han recuperado la danza como un acto importante de sus fiestas. Hoy se coloca una mesa en la plaza del pueblo; en Mendexa es una imitación de la mesa tradicional, mientras que en Xemein se utiliza una mesa normal. En uno de los extremos se sitúa un joven que representa al alcalde, y por el otro extremo sube el primer dantzari, que avanza por la mesa hasta llegar al “mandatario”. Este le ofrece un vaso de vino, que el bailarín bebe antes de comenzar. Este gesto, sencillo pero cargado de simbolismo, recuerda el vínculo entre autoridad, comunidad y celebración que caracterizaba las antiguas fiestas patronales.
El baile consta de dos partes. En la primera, el dantzari baila solo sobre la mesa, demostrando su equilibrio, agilidad y precisión. En la segunda parte, sube otro bailarín y ambos bailan frente a frente, creando una imagen muy característica del mahaigaineko: dos jóvenes sobre una mesa, mirándose, acompañados por la música y la expectación del público. Cuando terminan, baja el primero y el segundo repite el ritual del vino y la primera parte del baile, hasta que sube un tercer dantzari para completar la segunda parte. Así continúa la secuencia hasta que todos los bailarines han participado, uno tras otro, manteniendo el ritmo y la estructura tradicional. El baile finaliza con una jota entre todos los participantes, que sirve como cierre festivo y colectivo.
El mahaigaineko no es solo un baile de habilidad; es un rito de vecindad, una forma de reforzar la unión del pueblo y de celebrar la identidad compartida.
🎶 MAHAI GAINEKO 🎶
Horra hor goiko ariztitxu baten
kukuak umiak egin dozak aurten.
Kukuak egin, amilotxak jan:
Axe bere kukuaren desportunea zan!
La la la ra la …
Amilotx ari kukuak dirautso
‘eztauat itxi hik gaur azur bat oso’.
Ume-jaleak erantzunetzat
dino:’hire ardurarik etxaukat’.
Lalaralala, lala…
Aupa mutilak gogor jantza egin!
Mai onen gañian izterrai eragin.
Biotzalaia beti geuria,
zirkin eta zirkin jardun atseden-baga.
Lalaralala, lala…
