BUSTURIALDEKO SOKA DANTZA

La soka-dantza de Busturialdea, conocida popularmente en la comarca como Erregelak, es una de las joyas más valiosas del patrimonio folklórico de Bizkaia. Esta danza de cuerda tradicional, íntimamente ligada a las celebraciones de la región, estuvo a punto de desaparecer a mediados del siglo XX. Sin embargo, gracias al esfuerzo colectivo y al trabajo del coreógrafo Víctor Olaeta, el baile se recuperó con éxito en 1981, devolviendo a las plazas locales una seña de identidad fundamental.

A diferencia de otras variantes vascas, las Erregelak de Busturialdea poseen una estructura musical y coreográfica propia bien diferenciada. La danza comienza cuando los dantzaris entran a la plaza cogidos de las manos o mediante pañuelos, formando una cadena dirigida por el aurreskulari (el primer dantzari) y cerrada por el atzeskulari (el último). El ritual incluye diferentes fases protocolarias: los saludos formalizados, los desafíos de agilidad y cortesía entre los bailarines, y la posterior incorporación de las mujeres a la soka, momento en el que el baile adquiere un tono más social y festivo.

Hoy en día, esta soka-dantza se ha consolidado como el acto central de las fiestas patronales en varios municipios de la comarca, siendo especialmente emblemática durante las festividades de San Ignacio.